El sistema nervioso

El sistema nervioso en el yoga

 

L@s yoguis idealizamos con un estilo de vida consciente, presente y meditativo… intentando no sucumbir ante aquello que nos generan ansiedad, estrés o inseguridad.

En este artículo vamos a abordar como el SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO (SNA)  o VEGETATIVO condiciona nuestro rumbo de viaje, manteniéndonos ocupados batallando por sobrevivir frente a nuestros miedos y fantasmas, que percibidos por los sentidos desde el exterior, interioriza como reales. 
 

La anatomía del sistema nervioso

 
 

Primero vamos a explicar que el Sistema Nervioso se divide en 2 grandes bloques:

  1. SN. CENTRAL: Constituido por encéfalo y médula espinar
  • ENCÉFALO: Situado en la cavidad craneal se divide en 4 partes (telencéfalo, diencéfalo, tronco del encéfalo, cerebelo)

– Telencéfalo: Anatómicamente se divide en 2 hemisferios (izquierdo-derecho) donde la corteza cerebral o cortex constituye la capa más externa. Cada hemisferio podemos organizarlo en 4 áreas que configuran los lóbulos cerebrales que trabajan compartiendo información.

 

  1. Lóbulo frontal: desarrolla actividades relacionadas con el habla, el razonamiento, el proceso cognitivo o la empatía.
  2. Lóbulo parietal: gestiona la información sensitiva, movimientos y orientación
  3. Lóbulo temporalfunciones relacionadas con sonidos, equilibrio o emociones.
  4. Lóbulo occipital procesa la información visual y las emociones.

 

– Diencéfalo: Se relacionan con el control de las emociones (sistema límbico), la supervivencia (instintos) y proceso de autocontrol del organismo (vegetativo). Está formado por:

 

  1. Tálamo: transmite estímulos sensitivos al área cerebral correspondiente.
  2. Hipotálamo coordina conductas básicas para la supervivencia (alimentación, sexo, violencia) y el sistema endocrino.
  3. Epitálamo, gestiona conductas instintivas, el proceso del sueño y contiene en su interior una de las glándulas neuroendocrinas más importantes, la hipófisis.

 

 

 

-Tronco del Encéfalo: Controla procesos básicos como la respiración, el ritmo cardíaco, el sistema cardiovascular o la percepción de sonidos. Lo componen:

 

  1. Mesencéfalo: Donde se localiza el acueducto de Silvio, por el cual circula el líquido cefalorraquídeo y dirige los movimientos oculares.
  2. Puente: conecta el mesencéfalo con el bulbo raquídeo.
  3. Bulbo Raquídeo: controla funciones como la regulación de los jugos digestivos, la tos, el vómito, el estornudo, la deglución, la presión arterial o la respiración.

-Cerebelo: Interviene tanto en funciones motoras como en procesos cognitivos y emocionales.

 

  • MÉDULA ESPINAL: Es la continuación del Bulbo en dirección caudal, está recubierta por las meninges y protegida por las vértebras. Su principal funciones es la transmisión de información sensorial y motora entre el cerebro y el resto del cuerpo. También origina respuestas rápidas ante determinados estímulos cómo por ejemplo si tocamos algo quemando, retiramos la mano rápidamente, esta reacción motora la genera la medula, no requiere de procesamiento cerebral.

 

 

 

  1. SN. PERIFÉRICO: Formado por los nervios que emergen desde el encéfalo

(12 Pares Craneales) y  desde la médula espinal (Nervios raquídeos).

 

 

Ya situados en el contexto anatómico y funcional, nos centramos en el SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO o VEGETATIVO, que forma parte del Sistema Nervioso descrito anteriormente con la particularidad de que como indica su nombre, se regula automáticamente, escapando a nuestro control. Se divide en:

  1. El N. AUTÓNOMO CENTRAL puede iniciar su actividad desde distintos puntos situados en la médula espinal, el tronco del encéfalo o el hipotálamo.

Su principal actividad es regular funciones vitales mediante reflejos inconscientes, como son los ajustes hemodinámicos (Tensión Arterial o Frecuencia Cardíaca) o la propia automaticidad de la respiración.

 

  1. Por su parte el SN. AUTÓNOMO PERIFÉRICO se divide en 2 parte:

El Sistema Nervioso SIMPÁTICO y el Sistema Nervioso PARASIMPÁTICO. Sus efectos sobre un mismo órgano son antagonistas e incidencias sobre todo nuestro cuerpo.

  • SN. SIMPÁTICO:

Se activa cuando el hipotálamo recibe un estímulo doloroso o emocional muy intenso que desencadena una reacción en todo el organismo de alarma o estrés. Prepara el cuerpo para la acción frente a un peligro real o imaginario. Esta respuesta prolongada en el tiempo puede derivar en estrés o ansiedad.

Alguno de sus efectos son: dilatación de la pupila, dilata los bronquios, acelera el ritmo cardíaco, estimula la liberación de glucosa, etc.

 

 

  • SN. PARASIMPÁTICO:

 

Este por el contrario, se relaciona con procesos de descanso o digestión, produciendo la disminución de la frecuencia cardíaca y de la ingesta de O2, ayuda a conciliar el sueño, aumentan los movimientos gastrointestinales, etc. con el objetivo de entrar en un estado de relajación y calma profunda.

 

El funcionamiento del Sistema nervioso

 

El S.N.A se encuentra en permanente funcionamiento para mantenerse en auto equilibrio, sin embargo, nuestro día a día está lleno de estímulos externos que producen la hiperactivación del S. N. SIMPÁTICO como son una mala alimentación, café, drogas, falta de sueño…así como emociones tóxicas que nos generan estrés, ansiedad, inseguridad o depresión y nos van deteriorando la salud, a la par que condicionan nuestro comportamiento de forma totalmente inconsciente.

 

Como hemos visto el S.N. AUTONOMO funciona de manera involuntaria, escapando a nuestro control, por lo que la forma de despertar, de desconectar el piloto automático que nos condiciona y poder conducir nuestra vida es; en primer lugar, tomar consciencia de él, observando los síntomas que nos genera (ansiedad, preocupación, estrés, irritabilidad, miedo, angustia, etc.), para desde aquí poder modificar los hábitos o dinámicas que percibimos como amenazas o estresores y poco a poco recuperar el equilibrio y la paz interior.

Ten en cuenta que “aquello que ves cuando miras algo depende no tanto de lo que está allí como de lo que supones cuando miras”

Lo que percibimos desde el exterior por nuestros sentidos es la sombra subjetiva de nuestro mundo interior creado por la mente.

Es difícil aceptar que la mente crea nuestra realidad, pues de admitirlo reconocemos ser los únicos responsables de nuestro presente y eso, a veces duele.

 

Desde Yoguihotel.com entendemos que la práctica de asanas, pranayamas, una alimentación consciente junto con la meditación nos ayuda a equilibrar el S.N.A,  relajando el cuerpo físico, desatendiendo los pensamientos banales para desde la claridad poder encontrarnos, observarnos en la más absoluta intimidad y sin juicios sólo SER.

Para ayudarte te ofrecemos la mejor selección de hoteles que siguen la filosofía “YOGUI”. Queremos que tu destino sea el origen de tu camino interior.

 

NAMASTE.

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